Siempre
estamos pensando en qué podemos hacer para que nuestros
niños sean los mejores, tengan un buen trabajo en
el futuro, o al menos que sepan defenderse en lo profesional
y en lo personal, y lleguen a ser felices. Es una tarea
difícil, pero, como ya sabemos, todo se aprende,
y por tanto, todo se enseña. Para que nuestros niños
sean independientes y desarrollen cierta autonomía
en sus vidas, dependerá mucho de la educación
que les demos.
Niños independientes
Lo
que ocurre, generalmente hablando, es que muchos padres
suelen anticiparse a las acciones de los niños, a
no dejarles actuar o a hacer algunas otras cosas que los
niños podrían hacer solitos. Esos padres actúan
así porque creen que sus niños no tienen capacidad
de realizar cosas solitos, por evitar que se hagan daño,
por comodidad para conseguir resultados más rápidos,
o porque no confían en la capacidad de reacción
de sus hijos.
Los
niños aprenden a ser autónomos en las pequeñas
actividades diarias que desarrollarán en casa, en
la guardería, o en el colegio. Los niños desean
crecer, quieren demostrar que son mayores a todo momento.
Caben a los padres y educadores, la aplicación de
tareas que ayuden a los niños a que demuestren sus
habilidades y sus esfuerzos. Poner, recoger, guardar, quitar,
abrochar y desabrochar, irse al baño, comer solos,
etc., son acciones que ayudarán a los niños
a situarse en el espacio en que vive, y a sentirse partícipe
en la familia y entre sus amigos
Se
debe, primero, conocer cuales son las capacidades reales
de cada niño, para poder ayudarle en su justa medida,
y no solucionarles la tarea cuando él sea capaz de
realizarla solo. Se debe dar la oportunidad de experimentar,
de equivocarse, de fallar o de acertar, y todo eso lleva
un tiempo, según la edad y la capacidad de aprendizaje
de cada niño.
No
os olvidéis de que una mayor autonomía favorece
a una buena autoestima, y a una evolución sana en
cuanto a las decisiones y la vivencia del día a día.
Habilidades y hábitos de autonomía
para educar a niños independientes
1- Área del auto cuidado
Incluye
todas las habilidades de adaptación relacionadas
con la autonomía en el aseo, comida, higiene, y aspecto
físico. Desde muy pequeños debemos facilitar
que ellos se vistan, elijan ropa, coman solos, y tengan
interés por ir bien arreglados, peinados, y aseados,
aunque de principio no sepan hacerlo muy bien (les pondremos
un babero bien grande para que coman a gusto y nosotros
tranquilos con las manchas, les dejamos los coleteros para
que elijan el que más les guste y que pegue con su
ropita …)
2- Área de la autodirección
Habilidades
relacionadas con la autorregulación del propio comportamiento,
comprendiendo las elecciones personales, seguimiento de
horarios, finalización de tareas, resolución
autónoma de tareas, búsqueda de ayudas cuando
lo necesiten, etc. Es decir, debemos organizarnos los adultos
bien para luego, con el ejemplo, hacer entender a los niños
lo importante de dicha planificación. Respetamos
sus horario de comida, sueño, juego. Si toca recoger
los juguetes, se colocan todos aunque al principio necesiten
de nuestro acompañamiento y en el caso de que no
quieran, ellos eligen aunque de antemano se les ha indicado
que no van a poder pasar a otra actividad hasta que no lo
hagan (dicho una vez con tono tranquilo y tajante)
3- Área de la comunicación
Comprende
las capacidades para comprender y transmitir información
a través de los comportamientos y destrezas comunicativas
elementales. Debemos poner de continuo a nuestros hijos
en situación de comunicar lo que quieren, no adelantándonos
a expresar o darles lo que necesiten. El habla se aprende
por imitación, por ello, debemos hablar mucho y verbalizar
todas nuestras actuaciones ya que facilitan la comprensión
por parte del niño. Cuando ya saben hablar un poco,
muy interesante es que se inicien en actividades de teatro,
que les ayudará en la vocalización, memoria,
expresión y destrezas comunicativas en general.
4- Área de las habilidades sociales
Comprende
intercambios sociales interpersonales (inicio, mantenimiento,
y finalización de interacciones), identificar el
contexto social en el que participa, reconocer sentimientos,
controlar los impulsos, ayudar y cooperar con otros, …
Los niños deben aprender a perder el miedo y saber
entablar conversaciones para participar en juegos con niños
que no conocen en el patio, o en el colegio, saber que a
todo el mundo se trata con respeto y así se consiguen
las cosa, y como comportarse en la sociedad (esperar turnos
de palabra, cuando los mayores hablan los niños se
callan y no molestan, …), saber entender a los demás
en sus problemas y peticiones, y no imponer mis deseos por
encima de todo, etc.
5- Área del ocio y del tiempo libre
Desarrollar
intereses variados de ocio y satisfacción en el hogar,
en la comunidad y la participación adecuada en juegos
y situaciones sociales de ocio,… No sólo debemos
presentar las más variadas ofertas de ocio que podamos
a nuestros hijos (no sólo en todos los campos: deporte,
arte, cultura, diversión con los amigos) sino que
debemos procurar que sean gratis, gratificantes e interesantes
para ellos, controlando nosotros cada uno de los pasos que
dan. No porque nos lo tengan guardados o entretenidos toda
una tarde, son buenas para ellos. Cuando llegan a la adolescencia
nos pueden venir verdaderos problemas.
6- Área de la salud y seguridad personal
Son
aquellas habilidades relacionadas con el mantenimiento de
la salud (hábitos, chequeos médicos, prevención
de accidentes, primeros auxilios, …) y las relaciones
con la propia defensa frente a comportamientos de agresión
hacia uno mismo (saber afrontar situaciones de agresión
tanto física como psíquica por ejemplo en
el colegio, como saber decir NO cuando no queremos algo
que nos perjudica (evitando las drogas en un futuro), con
seguridad y convencimiento en lo que hacemos.
7- Área del trabajo
Habilidades
relacionadas con el desempeño de un trabajo y todo
lo que conlleva: cumplimiento de horario, finalización
de tarea, aceptación de críticas, manejo de
dinero, recursos, … Esto ya se aprende desde la escuela,
haciéndoles responsables de llegar siempre con tiempo,
no acostarse si no están realizados todos los trabajos
del colegio, el gusto por lo bien hecho, saber aprender
de errores, y ejercer la crítica constructiva, etc.
8- Área de la utilización de la comunidad
Referente
al buen uso de los recursos de la comunidad, transportes,
centros de compras, áreas recreativas, servicios
médicos, … Todo eso nos lleva a enseñar
a usar los diferentes recursos, saber dónde dirigirse
cuando se necesita algo, cómo nos relacionamos con
las diferentes personas que nos atienden (saludar al llegar,
pedir las cosas por favor, saber agradecer, despedirnos
correctamente, tratar con respeto, no chillar, saber comportarnos
en general) y saber ejercer nuestros derechos y obligaciones
como parte de la comunidad.
9- Área de la vida en el hogar
Habilidades
que nos permiten la autonomía en la casa: preparación
de comidas, planificación de compras, cuidado de
ropa, etc. Desde muy pequeños podemos enseñarles
a hacer comidas (aprenderemos los peligros de la cocina:
fuego, cuchillos, etc., y lo divertido de la misma), a hacer
la cama, a doblar, colocar la ropa en la lavadora, a dejar
recogida la habitación, dónde apuntar las
cosas que nos van faltando, etc.
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